Hola,

"Un año allí y aún soñaba con el ciberespacio, la esperanza desvaneciéndose cada noche. Toda la cocaína que tomaba, tanto buscarse la vida, tanta chapuza en Night City, y aún veía la matriz durante el sueño: brillantes reticulados de lógica desplegándose sobre aquel incoloro vacío..."

El escritor estadounidense William Gibson es uno de los máximos responsables de la difusión (incluso se dice que de la creación) del término ciberespacio, a través de sus novelas. Hace no mucho se publicó una lista de las que se consideraban las 20 mejores novelas 'geek' de la literatura (el término 'geek' me repatea el hígado, pero bueno, queda muy cool usarlo), y una de ellas es la novela que acabo de terminar ahora mismo: Neuromante, una de las novelas más conocidas de ambiente cyberpunk, escrita en el año 1.984, aunque en España se publicó por primera vez en una fecha posterior.

En esta novela, William Gibson nos muestra una visión francamente desoladora de la situación futura del planeta: mares contaminados; guerras relativamente recientes que han dejado el planeta completamente destrozado (aunque las guerras en sí pocas veces se mencionan, sí se hace mucha referencia a pandemias y a armas atómicas durante toda la historia); una generalización brutal de la violencia y las drogas, así como una casi total deshumanización de los sentimientos humanos; la extinción casi completa de cualquier especie animal o vegetal excluyendo al ser humano (las pocas especies que existen han sido regeneradas a partir de bancos de ADN, si bien en la novela se mencionan especies que no se han podido aún revivir, como por ejemplo los caballos; este aspecto me trajo muchos recuerdos de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, de Philip K. Dick); enormes bancos de órganos, muchos de ellos en el mercado negro, y por tanto tráfico de órganos y de seres humanos; y por supuesto, gigantescas multinacionales que son aún más poderosas incluso que cualquier nación. Todo ello aderezado con una gran dosis de alta tecnología (tanto técnica como biológica), que permite implantes de todo tipo en seres humanos, y una visión más imaginativa que real del ciberespacio. Para Gibson, el ciberespacio es completamente interactivo; la conexión se hace a través de electrodos o de implantes, y el vaquero de consola introduce su consciencia en la matriz que representa el ciberespacio. Por tanto, es posible la existencia dentro de ese ciberespacio, y por tanto uno puede llegar a quedar atrapado dentro.

El protagonista principal de la novela se llama Case; es un antiguo vaquero de consola, bastante bueno, que usó su habilidad para robar a sus jefes y que, como castigo, fue biológicamente incapacitado para volver a entrar al ciberespacio. Case lleva tiempo malviviendo como puede, buscando su autodestrucción, cuando un día un extraño hombre llamado Armitage, y su samurái particular, una misteriosa mujer llamada Molly, contactan con Case y le proponen un trato: ellos conseguirán curarle, pero a cambio deberá trabajar de nuevo en el ciberespacio, para Armitage. Case aceptará, pero pronto se dará cuenta de que algo no encaja. Armitage no parece tener muy claros los objetivos finales de la misión, aunque sí se sabe que tienen algo que ver con una extraña ciudad semi-espacial, controlada por un misterioso y poderosísimo clan familiar de origen francés (Tessier-Ashpool) cuyos miembros, para sobrevivir generación tras generación y prolongar la continuidad genética, han optado por la clonación y la criogenización. Sin embargo, observando el en ocasiones extraño comportamiento de Armitage, parece casi como si estuviera siendo manejado por algo o alguien... y si cuento más, destripo una parte importante de la historia.

A destacar, en mi opinión, la estética de la novela, la visión que el autor tiene de la tecnología (que en lugar de ayudar a hacer un mundo mejor, ha acabado destruyéndolo), las grandes dosis de imaginación en cuanto a todo lo referente al ciberespacio y a los implantes... Eso sí, que nadie espere una prosa cuidada o unos personajes construidos al milímetro. Es una buena novela de ciencia ficción (no en vano ganó los premios Hugo y Nebula), pero no es una joya de la literatura. Aunque sinceramente, yo he pasado un rato bastante agradable leyéndola.

Un besote